Ahorrar agua depende de varios factores. Desde las griferías y los electrodomésticos que se escojan al montar la cocina y el cuarto de baño hasta de las costumbres diarias de todos los habitantes de la casa.

Gestos tan sencillos como cerrar el grifo mientras nos lavamos los dientes pueden ahorrar varios litros de agua, los cuales multiplicados por el número de personas que viven en la casa y los días que tiene el año son ya una cantidad considerable de ahorro.

Beber agua del grifo en las ciudades en las que esta es de calidad es un gesto muy ecológico, pero es recomendable tenerla previamente en una jarra en la nevera y no abrir el grifo para dejar correr el agua hasta que enfríe.

Ahorrar agua al escoger griferías

Los grifos del cuarto de baño y de la cocina son elementos muy importantes para ahorrar agua. Las llamadas griferías ecológicas permiten atomizar el agua creando un efecto lluvia. De este modo, no se supera nunca una cantidad de litros por minuto, haciendo que el agua salga mucho más esparcida para dar sensación de mayor cantidad. Gracias a esto, con menos litros de agua se consigue la misma higiene.

Por supuesto, también es muy importante escoger duchas en lugar de bañeras, ya que llenar la bañera de agua supone un gran gasto de agua así como de energía para calentarla. Las duchas con efecto lluvia son perfectas para poder disfrutar del placer del agua ahorrando en su cantidad.

Ahorrar agua al comprar tus electrodomésticos

Los electrodomésticos también juegan una importante función a la hora de ahorrar agua. ¿Sabías que un lavavajillas eficiente puede consumir menos agua que el lavado a mano? Incluso puede salir más económico si se suma el gasto de calentar el agua.

Para que se puedan utilizar lavavajillas o lavadoras con la máxima eficiencia es importante que tengan varios programas diferentes en función de la carga. Poder hacer lavados a media carga es muy importante, especialmente cuando se trata de casas en las que viven tan solo una o dos personas y que no quieren esperar a tener una carga completa antes de poner a funcionar sus electrodomésticos.

Por supuesto, también es importante que sean electrodomésticos ecológicos, con menos consumo de agua y de energía. Aunque estos aparatos pueden salir un poco más caros en el momento de la compra, la diferencia se amortiza en muy poco tiempo.